Tercera Orden de la Fraternidad Sacerdotal San PÃo X
Fin de la fundación de esta Orden Tercera
La santificación personal y la de aquellas personas que están al cargo de los miembros de la Orden Tercera.
Patronato de la Orden Tercera: el Santo Papa PÃo X
El logro de la santificación se realiza hoy en un mundo que se opone a ella mediante errores y herejÃas sutiles, que se han introducido en todos los medios católicos bajo el nombre de modernismo.
Precisamente el Papa San PÃo X ha sido beatificado por haber denunciado valientemente esos errores modernos y haber dado ejemplo de santidad en la firmeza de la doctrina, en la pureza de las costumbres y en la devoción al sacrificio eucarÃstico.
Por ello este Santo Papa está especialmente indicado para servir de modelo a las almas descosas de santificarse en nuestra época.
Afiliación de la Orden Tercera a la Hermandad Sacerdotal de San PÃo X
La Orden Tercera es una fundación de la Fraternidad y por ello los capellanes de la Orden Tercera son designados por los Superiores de Distrito y aprobados por el Superior General.
Los miembros de la Orden Tercera participan de las gracias de la Fraternidad adquiridas por las oraciones y los méritos de sus miembros.
Miembros de la Orden Tercera
Todos los católicos, sacerdotes o laicos que aceptan el espÃritu y el Reglamento de la Orden Tercera. Los niños pueden inscribirse, con el consentimiento de sus padres, a partir de los doce años.
Insignias
La medalla de San PÃo X y una cruz, entregadas con ocasión del compromiso en la Orden Tercera.
El espÃritu de la Orden Tercera
Es el mismo que anima a la Fraternidad Sacerdotal, es decir, el espÃritu de la Iglesia, su fe viva manifestada por toda su Tradición, su magisterio infalible, expresada y expuesta en el catecismo del Concilio de Trento, en la Vulgata, en la enseñanza del Doctor Angélico, en la Liturgia de siempre.
EspÃritu de vinculación a la Iglesia Romana, a los Papas, a los Obispos; espÃritu de obediencia a las autoridades de la Iglesia conforme a su fidelidad a la finalidad propia de su cargo, que no es otra que la de difundir la fe católica y el Reino de Nuestro Señor.
EspÃritu de vigilancia ante todo lo que pueda corromper la fe.
Devoción cariñosa y filial hacia la Virgen MarÃa según el espÃritu de San Griñón de Montfort, a San José y a San PÃo, X.
Redescubrir la importancia capital del Santo Sacrificio de la Misa y de su misterio, para encontrar en él el sentido de la vida cristiana, vida de sacrificio y de corredención.
Etapas para Ingresar en la Orden Tercera
1) Inscripción
La solicitud es formulada al sacerdote encargado de la Orden Tercera o al Superior de Distrito. El sacerdote envÃa en respuesta una hoja en la que se solicitan algunos datos informativos. Después, si la solicitud es aceptada, le envÃa un duplicado de la ficha de inscripción.
2) Postulado de un año
A lo largo del cual es objeto de examen la fidelidad del postulante en el cumplimiento de sus obligaciones y en su adhesión al espÃritu de la Orden Tercera.
3) Compromiso
El postulante pronuncia, en una ceremonia, su compromiso ante el sacerdote delegado. Recibe entonces la medalla, el crucifijo y su carnet de miembro de la Orden Tercera.
Obligaciones
a) Personales
Diarias:
- Oraciones de la mañana y de la noche, que pueden ser Prima y Completas, o las oraciones del Libro de los Retiros.
- Rezo del Rosario.
- Asistencia a la Misa de siempre, y comunión si ello fuera posible, o en su defecto un cuarto de hora de oración.
Semanales:
- Asistencia a la Misa de siempre y no a la del Nuevo Ordo Missae, a causa del peligro de adquirir un espÃritu protestante.
Cada quince dÃas, si ello fuera posible, el sacramento de la penitencia o, al menos, una vez al mes.
Cada dos años un retiro.
Avisos prácticos
- Lecturas recomendadas: los escritos doctrinales de San PÃo X, el Catecismo del Concilio de Trento, el Nuevo Testamento, La imitación de Cristo, la vida de los santos. Difundir las buenas lecturas.
- Ayunos en las Cuatro Témporas, en las Vigilias, Miércoles de Ceniza y Viernes Santo. Abstinencia los viernes de cuaresma y todos los viernes.
- Abstenerse de la televisión, abstenerse de cualquier lectura indecente, practicar la sobriedad.
b) Familiares
Para los que están unidos por el lazo del matrimonio:
- Observar, con un espÃritu de sumisión a Nuestro Señor, las leyes del matrimonio en orden a tener una familia numerosa. Renunciar por completo a cualquier acción positiva dirigida a no tener hijos.
- Hacer de la casa familiar un santuario consagrado a los Corazones de Jesús y de MarÃa, donde se rece en familia al menos la oración de la noche y, si ello fuera posible, también el rosario; un santuario donde reine la vida litúrgica Por la observancia de domingos y fiestas y donde se rechace todo lo que pueda debilitar el alma de los niños: televisión, revistas indecentes.
- Escoger colegios verdaderamente educadores y tradicionales y contribuir a su fundación.
- Ser prudente en la elección de las diversiones y de los lugares de vacaciones.
c) Profesionales y sociales
- Seguir el ejemplo de la Sagrada Familia y cumplir con los deberes de justicia y de caridad, tanto si se es empleador como si se es empleado.
- Promover y defender el Reinado social de Nuestro Señor Jesucristo en la sociedad, combatir el liberalismo y el modernismo, peste de los tiempos modernos que entregan la Iglesia al enemigo.
Organización
El sacerdote encargado de la Orden Tercera en el Distrito recibe las inscripciones, designa a sus asistentes y convoca las reuniones de su Consejo y reuniones generales con el fin de animar a sus miembros para que permanezcan activos y atentos en la obra de su santificación y en la santificación de los demás.
Asimismo, dicho sacerdote organiza una biblioteca con un bibliotecario encargado de prestar los libros a los postulantes y a los miembros, publica un boletÃn que une a los terciarios entre sà y les proporciona direcciones, informaciones, horarios de reuniones, ceremonias religiosas, peregrinaciones, ordenaciones, profesiones religiosas, etc.
En las reuniones se efectúa una cuestación para las necesidades de la Orden Tercera. Un tesorero se encarga de llevar las cuentas y de exponerlas en las reuniones del Consejo. El Consejo de la Orden Tercera decide el empleo de los recursos disponibles: gastos internos o ayuda a un seminarista, a una escuela, a enfermos, a la organización de los retiros, etc.
Marcel LEFEBVRE
1 de noviembre de 1980